Cinema paradiso, sinopsis, resumen, estudio, análisis, actores, crítica

Cinema Paradiso, sinopsis, resumen, estudio, análisis, actores, crítica.
Sea este un artículo para opinar sobre cinema paraiso y decir algunas cosas al respecto que de otra forma no me atrevería. Para eso voy a transcribir algunos apuntes previos y luego desglosaré otros que se me ocurren ahora:


De cinema Paradiso se han dicho tantas cosas, desde que es un filme italiano dirigida por el genial Giusseppe Tornatore, hasta los premios que la cinta recibió o los que haya recibido el protagonista de Alfredo (Philippe Noiret)… pero como un niño grande jugando a escribir y resisitiendose a crecer, diré lo que me inspira esta película maravillosa, contundente de música, fotografía, nostalgias y amores.

Siempre creí posible la eternidad en el recuerdo ajeno, siempre visioné la existencia como un proceso de justificación frente a los sueños creados en la infancia o frente a las expectativas que nuestros mayores forjaron sobre nosotros. Por eso amo el cine, porque recrea la vida de muchos de nosotros…Y así no pueda catalogarme como cinéfilo, apasionadamente miro la pantalla, rio con los actores, lloro con su dolor y fantaseo con sus ilusiones.

Cinema Paradiso aludiría entonces al primer cinema, al cinema ideal, a la mágica confluencia de un mundo almibarado como suele ser el mundo de Toto y de los niños todos, a la apoteósica presentación del gran filme que puede ser nuestra existencia… aunque como marionetas de un titiretero, no alcancemos a comprender el desenlace. Cinema paradiso nos recuerda que la vida suele ser más complicada que una película, acaso con miras más rastreras…Crecemos, vamos amoldándonos a la necesidad del momento y corremos en pos de reflejos como el perrito de la fábula, soltando el hueso que tal vez sea lo único concreto de nuestra existencia. Salvatore se marchó del pueblo, de Giancaldo, Sicilia, con su liviano equipaje de añoranzas, recuerdos, películas y ambiciones, presionado por su gran amigo, Alfredo…Tal vez como César en las Galias, hubiera necesidad de quemar todas las naves tras de sí…tal vez no. Pero fue esa tenacidad, ese trasladar el concepto de realización personal hacia quien más queremos, de Alfredo a Salvatore lo que hizo que Toto llegare a ser un afamado director de cine.

Cinema Paradiso me hace volver la cabeza hacia los años idos, como quien se sienta a la vera del camino y hace balances respecto a los logros de su precaria existencia. La familia, los amigos, la infancia, las peripecias para sobrevivir en un mundo convulso que a ratos da unos estertores como de agonía. Cierro los ojos, para ver mi propio cinema paradiso, el de caminos polvorientos o fangosos dependiendo de la temporada, el de gente sencilla y buena murmurando sobre los que nos fuimos del villorio a intentar proyectos... No quisiera regresar a mi Giancaldo únicamente porque muera alguien querido, prefiero ser Alfredo en ese instante, el que fallece dejando estela, el que se va sin dejar de estar ahí, el que marca legados resistiéndose al olvido. 

Cinema Paradiso: si no la ha visto, debe verla, para que ejecute un ejercicio dramático sobre lo importante en la vida, que no son los grandes amores, sino los amores cotidianos, persistentes y poco protagónicos. No permita que derriben su sala de proyección para volverla parqueadero, luche por sus nostalgias y deles vida propia. Si alguna vez decide regresar, recupere el amor y no deje que este, lo deje, por seguir rastros engañosos.
Nunca pude ver (hasta el 2012) sino la versión comercial que llegó hasta mi geografía, una versión de cinema paraiso que duraba 123 minutos. Había cosas que me quedaba faltando...como que pasó con Elena, su enamorada de adolescencia (Agnese Nano ) por ejemplo.

Viendo la versión íntegra, original de 155 minutos entendí varias partes sueltas en mi cabecita.Se mutila el re-encuentro con Elena adulta (Brigitte Fossey), madre de una hija y casada con un antiguo compañero de clases de Toto, a quien hace el amor durante una noche pero que no accede a ser de nuevo su amor. Uno se queda impávido pensando que pudo haber pasado.Resulta que Alfredo le había pedido que no lo contactara, pues temía que se distrajera del "camino hacia la grandeza", hacia su proyecto de vida.Esto fue cuando eran jóvenes. Más o menos la lógica era: si lo amas, déjalo ir, déjalo ser. Ella parte pero le deja un papelito con una dirección donde encontrarla. Ese papelito jamás lo encontró Salvatore. ¿Injusto¿ ?Egoísta? No lo sabremos.

En la versión extendida vemos a Salvatore regresando a a Roma después de su estadía en Giancaldo (un pueblo inexistente en Italia, pues corresponde al nombre de una montaña en los alrededores de Bagheira, ciudad natal de Tornatore, el director) y viendo el rollo de película que Alfredo le hizo con todas las escenas de besos, que en su momento mutiló por obedecer a la censura: allí desfilan besos de películas como el angel azul, la quimera de oro, Blanca nieves y los siete enanitos, lo que el viento se llevó, Casablanca, En el nombre de la ley, adiós a las armas, la cena de burlas (donde Clara Calami muestra desnudos sus pechos, en lo que se considera es el primer desnudo del cine italiano), etc, etc.

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