El hombre bicentenario, curiosidades, análisis, ensayo, opinión, comentario, resumen

El hombre bicentenario, curiosidades, análisis, ensayo, opinión, comentario, resumen, de que trata, cual es la trama, el argumento. Debo empezar este ejercicio emocional e intelectual diciendo que me parece perverso que ciertos medios cataloguen el filme como una comedia.Si esto no es drama y romance, me dejo de llamar Angel.
Cuando me atreví a recopilar algunas frases de esta película sabía que estaba signado a hacer una reseña, muy a mi estilo de la misma, primero porque en verdad me gustó, segundo porque la ciencia ficción me sigue llamando la atención y al menos para mí, no pasa de moda, tercero porque a las claras, hay filosofía y psicología que de manera muy fuerte condicionan al personaje principal, Andrew y a por supuesto a la misma Portia.
Por supuesto, como es frecuente, no falta quien pretenda llevarnos a la arena de la confrontación comunicativa, cine vs literatura. No voy a conducir mi razonamiento por ese lado.

De qué trata

La trama o el argumento pudiera resumirse de forma abrupta a estas pocas líneas, un robot, muy inteligente desea experimentar emociones y al final del ejercicio volverse humano. Pero yo creo que es algo más. Es el viaje de un ser que por amor decide sacrificar ciertos dones como la inmortalidad, el vigor y otras tantas ventajas que pudiera darle el hecho de ser una máquina. Me cuestiono todos los días de mi existencia qué tanto estoy dispuesto a ceder y a conceder por el corazón de una dama. 
Por antonomasia el ser humano es egoísta, impredecible y ventajoso. Cuando está enamorado, funciona a otro nivel.
Generalmente los seres humanos hacemos el mismo recorrido que Andrew pero al contrario, es decir, nacemos muy sentimentales y emotivos y nos vamos volviendo duros, hoscos, solitarios. Podría ser esto un tropo, un símil reflexivo de nuestra condición relativa en este Universo.
A ella le impresionan los buenos modales, la cultura y la delicadeza de Andrew; a él, más allá del rostro y el físico de ella, que inevitablemente le hacen recordar a su ideal, la abuela de Portia, Amanda, que  ya se ha ido y que condicionó la vida emotiva de nuestro personaje, percibe en ella mucha dulzura, un ser humano maravilloso que vacila en principio a darle su amor y su existencia pero que encierra no solo bondad sino inclusive buenas conversaciones, algo vital para construir algo de largo vuelo.

Curiosidades

  • Uno de los temas usados como banda sonora de la película, que es usada cuando Andrew usa por vez primera el tocadiscos, es el aria Rusalka, de Antonin Dvorak, compositor checo; exactamente el tema Song of the moon e inclusive Silver Moon (variantes del nombre). Se trata de la historia, de un cuento de hadas (de Karel Jaromir Erben y Bozena Nemcova) donde una ninfa del agua (Rusalka) quiere convertirse en mortal por amor, se ha enamorado de un cazador, el príncipe que frecuenta el lago.
  • Galatea, el robot femenino, tan particular y bailarína, toma su nombre de la estatua de marfil traída a la vida por los dioses en el mito de Pigmalion en la mitología griega.
  • Andrew es un NDR-114. Me llama la atención que se mencione este número, pues resulta ser un lugar común en los filmes de Stanley Kubrik.
  • Como siempre las tres leyes de la robótica de Asimov (a ver, el cuento original es de él), prevalecen, aun cuando Portia solicita que la desconecten para irse junto a su enamorado, tal vez porque al dejarla conectada pudiera sentir más dolor que al partir justo en ese instante, no lo sé.

Análisis

En otros portales hablan de melodrama melancólico, quizás sea cierto. Pero insisto en que la película no es sobre un robot ingenioso que es esclavo de la familia para que esta viva mejor. No. Creo que es preciso decir que se trata de un robot muy astuto que empieza su existencia como un dispositivo para mejorar la existencia de un grupo de personas; esta relación lo conduce a entender que la humanidad no está definida por un conjunto de órganos, partes biológicas o piel; la unidad funcional del ser humano se encuentra en el alma (si, D. en el alma, en el cerebro emotivo, en el corazón, donde se aglutinen los sentimientos y esas cosas vaporosas que podemos llamar personalidad o carácter, que nos hacen ser como somos). Andrew lo entendió y se aceptó a si mismo mucho antes de su transformación gradual, de su conversión física y visual en ser humano. Claro, todo encaja en la discusión filosófica y científica si una entidad humana puede serlo sin un cuerpo. Y obviamente la mortalidad, el morir como una forma de unirse al grueso de la humanidad.
Y ya para irme por hoy de este espacio, me parece bella la frase de Portia, cuando ve fallecer a Andrew y pide a Galatea que la desconecte: "te veo pronto". Nos aferramos a la ilusión de reencontrarnos en la "otra vida" con nuestros seres queridos; quizás como el ideal platónico, de volver a encontrarnos con la persona amada... no sé... así fuere mentira, pero, en todo caso es muy romántico.

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